Teatredequè

OBRES:

Un enemic del poble
*Un enemic
del poble

Petra at the Airport
*Petra at
the airport

Estimada Marta
*Estimada
Marta

The country
*The
country

El poema de la rosa als llavis
*El poema
de la rosa
als llavis

 

Crítiques

Matías Vallés, 'Diario de Mallorca' ('Un enemic del poble')

«El teatro ha conseguido aislarse por igual de la literatura y de la realidad. Ya no significa nada. Eventualmente, monstruos de la escena como Flotats o Ricardo Darín, o Paco Morán o Arturo Fernández, nos devuelven el espejismo del ensueño. El resto es una pandilla de chistosos de taburete, donde la madera del asiento armoniza con el cerebro del asentado -éste es un ejemplo de chiste de taburete, por cierto-. Sin embargo, y excepcionalmente, no hemos venido a insultar a los malos sino a cantar a los buenos, y el montaje de ‘Un enemic del poble’ que se representa ahora mismo en el Teatre del Mar es un trabajo por encima de lo común. No debería perdérselo quien todavía se sienta atraído por la pasión, por el arte en acción y, sobre todo, por una Mallorca que verá perfectamente reflejada en la adaptación del noruego Ibsen, así de lejos alcanza la dimensión de nuestro drama. El sábado asistí a un comienzo de la acción titubeante, vencidas muy pronto las vacilaciones por el vigor de unos actores que se atrevían a la aventura, y se dejaban embargar por la magia teatral desatada. Todavía estoy aplaudiendo ‘Un enemic del poble’, que es una forma de rumiarlo con las manos. Han arrastrado a Ibsen hacia lo molieresco y lo juglaresco, han trasladado su drama sobre la cobardía parapetada tras las incertidumbres éticas -un tema favorito en las denuncias de otro dramaturgo excelso, Vaclav Hável- a un merecido juicio a la prensa. Es cada vez más difícil encontrar un acto de posesión semejante, una singularidad en un panorama hosco y baldío. Desde su inteligente dilema de partida, ‘Un enemic del poble’ te incita a ver más teatro, y a lamentar que se lo pierdan quienes obtendrían allí su mejor consuelo. Hallé motivos de satisfacción en todas las interpretaciones, incluso cuando excedían la capacidad de sus habitantes. Me quedo con el alcalde, si bien respetaré a quienes premien por encima al médico o a la directora del periódico. Mallorca explicada en hora y media, con una claridad que hasta un adulto puede apreciar. En eso consistió siempre el teatro.»

Francesc M. Rotger, 'Diario de Mallorca' ('Un enemic del poble')

«Señalar de una pieza clásica que continúa plenamente vigente, a pesar de los años transcurridos desde su redacción (aproximadamente un siglo, en el caso de 'Un enemic del poble'), es algo bastante frecuente; en parte porque es verdad, porque los clásicos mantienen su valor a través del tiempo (por eso son clásicos), y en parte, quizás, para ahuyentar esa probable connotación de cosa tremenda y apolillada que, a veces, acompaña a esta etiqueta. Tengo que decir, sin embargo, que pocas veces he visto un clásico tan ardientemente actual como dicha pieza de Ibsen en versión y dirección de Josep R. Cerdà al frente de su compañía, Teatredequè. Como es sabido, 'Un enemic del poble' plantea el dilema de un científico, poseedor de un secreto que puede arruinar la economía de su ciudad, enfrentado a toda su comunidad, encabezada por su propio hermano, que es el alcalde. Resulta impresionante asistir a este interesantísimo debate en torno a la democracia, los intereses políticos o económicos, la libertad de prensa, las debilidades humanas y otras cuestiones, propiciado tanto por el texto original, de cualidad incuestionable, como por la excelente presentación de esta formación mallorquina, en todos sus aspectos. Como dramaturgo y director, Josep R. Cerdà realiza una lectura muy inteligente y acertada de la pieza clásica, complementada con un envoltorio visual excepcional, en el que la escenografia y el vestuario de Assumpta Capellà (así como las luces de Pep Pérez, en incluso la música y los efectos sonoros) propician una representación de un gran atractivo. En cuanto a los intérpretes, desde Antoni Gomila, con una convicción pasmosa, hasta Guillem Simó, de una contención extraordinariamente expresiva, pasando por todo el resto del reparto, se sitúan en un nivel magnífico, constituyendo este 'Enemic del poble', en fin, uno de los mejores montajes mallorquines de los últimos tiempos.»

Javier Matesanz, 'Balears' ('Un enemic del poble')
«El debat està servit. I teatralment, per cert, està servit per Cerdà de forma notable, atrevida i imaginativa. Amb una economia de mitjans escenogràfics (cadires, crosses o tovalloles, tot en blanc) que funciona molt bé estèticament i a la vegada esdevé suggeridora i, fins i tot, inquietant en alguns moments. Amb solucions narratives molt del gust de directors actuals i de prestigi com són Àlex Rigola o Calitxo Bieito, que solen reforçar o subratllar la dramatúrgia o l'ambientació dels muntatges amb la introducció d'explosions musicals anacròniques o transgressores, i amb coreografies oníriques o minimalistes, que complementen l'acció principal aportant sensacions visuals o acústiques que ajuden a assolir la temperatura dramàtica del text.»

Carlos Gil, 'Artez' ('Un enemic del poble')
«Buena cosecha teatral en las Baleares. La feria de Teatre de Manacor se celebró del 6 al 10 de octubre. [...] Acudimos para ver catorce espectáculos y para descubrir que la media de calidad de lo presenciado había subido en casi todas las propuestas. [...] Variedad de formatos y de presupuestos estéticos, un aire de mayor riesgo en varias propuestas, un esfuerzo por contar con las capacidades artísticas adecuadas para emprender los proyectos y una factura formal bien definida pueden ser los denominadores comunes de los trabajos de las compañías baleares, mayoritariamente mallorquinas. Podemos considerar que existen unos trabajos en donde prevalece por encima del autor, por muy clásico que sea, la mano del director. Es una escuela que ha calado fuerte, y que una de sus características es la creación de una supraestructura escénica, visual, de acciones, que deja al texto como un incidente, o un lugar donde reposar, explicar o reflexionar. También se rompe la estructura dramática, se fragmenta, se aíslan escenas, personajes o símbolos. Dos buenos ejemplos fueron 'Un enemic del poble' de Henrik Ibsen, con dirección de Josep R. Cerdà que puso en pie Teatredequé, en donde sitúa toda la acción de este drama en el balneario, lo que crea un espacio más amplio y utilizable para los movimientos de los entes escénicos que se van convirtiendo en personajes. Quizás pecó de un exceso de volumen en la expresión oral que condicionaba en parte la interpretación, pero en su conjunto apunta a una propuesta que debe desarrollarse en su confrontación con públicos y puede alcanzar un nivel de aceptación considerable ya que contiene elementos suficientes para ello.»

Francisco Rotger, 'El mundo' ('Aineta dels matalassos')
«Teatredequè es, o mucho me equivoco, teatro del bueno: teatro hecho con gusto, con profesionalidad y con sensibilidad. Teatro puesto en escena con oficio, con inteligencia, con humor, con exigencia y con muchas ganas de gustar al respetable, que no es poca cosa.»

Emili Gené, 'Última Hora' ('Aineta dels matalassos')
«La apuesta de Teatredequè sigue siendo quizás la más depurada de nuestro panorama teatral, de un rigor y calidad artísticos envidiables. Por muchos años.»

PMR, 'Diario de Mallorca' ('Calor')
«Teatredequè, aunque desigual, pone la carne en el asador y roza algunos momentos con auténtica brillantez, dependiendo siempre de qué pareja tiene la vez o de qué actor monologa. Así funciona la obra y queda claro que no es asequible en el sentido convencional del término, pues prácticamente da poca opción a las concesiones. El valor, por tanto, siempre es una virtud a tener en cuenta, sobretodo si lo que reverbera a su entorno, como en este caso, es calidad.»

 

Un enemic del poble

 

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